04 enero 2011

La insoportable levedad de la mujer

- Pruébate esto... y esto, esto y por último esto.
Cuando oyes esa frase, ya sea como interlocutor, como paseante en cortes o como sea, lo primero que me ocurre es un erizamiento de la parte posterior del cuerpo que llega hasta...
¡Coño, como mandan!, y eso que te quieren... 
- ¡Matar! digo yo. 
Eso es lo que quieren: matarnos, por supuesto siempre en el sentido figurado de la palabra. 
Esta pequeña anécdota la podemos aplicar en cualquiera de los ámbitos de la vida. No sólo al hecho de ir a comprar ropa, ni de salir a tomar una copa, a cenar, al cine o al teatro, a... Ahhhhhhhhhhhhhh. No obstante, tengo que decir que no todas las mujeres son así. Ah, ¿no había dicho que se trataba de mujeres este post? Bueno, estoy convencido que desde la primera frase cualquiera de los pocos que estén leyendo esto -mamá, no vale que escribas tantos comentarios, llámame-, sabían que trataba del poder oscuro que ejercen sobre los hombres.
Lo más curioso es una vivencia que me comentó el otro día un amigo. Resulta que en su trabajo ¡solo tiene compañeras! 
- Eso es suerte y lo demás son tonterías. Le digo con más envidia que otra cosa. Pero envidia de la de verdad, no esa gilipollez que dice la gente de envidia sana. Sana ni sana, la envidia es la tristeza que te supone el bien ajeno y cuando me contó su suerte, me convertí en el hombre más triste del mundo.
-Que va a ser suerte. Me dice apesadumbrado y continúa: no sabes lo que es ir todos los días a trabajar. Vas con la mejor de las sonrisas, dispuesto a todo: ser no simpático, pero sí agradable, mantener un trato profesional con tus compañeras, porque es así como las ves, pero que va. 
Lo que te encuentras es un nido de avispas dispuestas a picarte. No sabes por donde te va a venir pero ten por seguro que los días pares del mes y los que restan te vas a llevar una soflama, un desprecio o malas contestaciones. Eso de los cambios de humor de la fémina es cierto, me cuenta mientras nos tomamos una cerveza.
Todas las ilusiones que tenía puestas en que me contase cómo es eso de trabajar con un montón de tías, se iban desvaneciendo a un ritmo inusitado. A punto estuve de salir corriendo o ponerme a llorar, pero no era lo más propio teniendo delante al que sería para mí, desde ese mismo instante, un héroe. Sí, un héroe, ese que se hace famoso por sus hazañas. Por tanto, y como no tengo el placer de conocer a muchos héroes, me levante de mi silla y le di el mayor abrazo que he dado en mi vida.
Él no entendía bien porqué hacía eso, pero daba igual.
Desde aquel día, quedo con mi amigo todas las tardes para darle ese merecido abrazo que le alegra el día. Se merece lo mejor por saber que la discriminación positiva está haciendo más daño del que se ve, por aceptar la insoportable levedad de la mujer, por... tantas cosas.

19 mayo 2010

Se pudrió la quesada



Llevo mucho tiempo sin escribir y es ahora cuando me animo a retomar tan divertida tarea. Motivos y temas tenía muchos y variados, pero esta mañana algo me ha olido a podrido. Se nota que llegan a Andalucía los anticiclones con el calor que eso conlleva. Por eso, si no se ponen  los remedios oportunos, los alimentos su pudren. Se echan a perder. Y además, huele una barbaridad.
Lo primero que se ha podrido en estas tierras ha sido la quesada. Tenían que haberla dejado en la nevera. O en un sitio fresco, seco y oscuro. Pero no. No han podido, o no han querido… Esta especie de dulce, hecho a modo de pastelillo, relleno de almíbar, conserva u otro manjar no ha resultado ser tal. Con las altas temperaturas que están llegando a Jaén, lo que antes podía ser grato, se ha convertido en agrio.
Si alguien sigue despistado del tema que estoy tratando, no se preocupe. Lo explico: resulta que una senadora llamada Adoración Quesada ha soltado perlas como las siguientes:
No se cree las cifras del paro porque, según ella, si hubiera un 20 por ciento de desempleados "habría estallado ya otra guerra civil".
"Uno tiene que darse una vuelta por la calle, por los campos de fútbol, centros comerciales, romerías, bares, se ve a uno que está en el paro pero lleva un BMW".
Esto, lo único que significa es que o ha sufrido un golpe de calor y se le han desconectado las dos neuronas que le quedan o que es tonta de remate. Da igual cualquiera de las dos. En definitiva. Esta chica debería de dejar de representar a sus paisanos, ya que los está llamando mentirosos e irse a engrosar las listas del paro. Ya vería como es verdad eso de los datos del paro. El problema es que quizás le entren las ganas de iniciar otra guerra civil. Eso sí, conduciendo un BMW.

23 marzo 2010

¿Los lunes al sol?

Gracias a mi personal guru descubro esto y no paro de pensar en una nueva versión de Los lunes al sol (enhorabuena al autor: Frederico Texeira,  ganador del concurso de la BBC My World, que ha sabido captar lo que ocurre en su país: ESPAÑA):

22 marzo 2010

Qué suerte tuve…

Sí, aunque no me lo crea, el día de ayer estuvo lleno de cosas buenas. Y no sólo hablo del cocido que me metí entre pecho y espalda, no. Me refiero a la apoteosis que hubo en Canal Sur TV. Qué pena honda siento en lo más profundo de mi corazón por aquellas personas que no residan en Andalucía y por los que sí lo hacen pero no sintonizaron la cadena andaluza.
Los que sólo conozcan el Ente andaluz de oídas pensarán que me refiero a algún programa de música folklórica y, los que lo conocen, a Arrayán (serie muy cutre que arrasa en esta comunidad). Pues nada de nada. El prime time lo dedicaron a una entrevista de persona humana al presidente Rodríguez.
Vino a pasar el fin de semana a Andalucía  y de paso a darle un empujoncillo a Griñán, el reserva de Chaves, pues resulta que las encuestas le están describiendo el futuro profesional como integrante de esa inmensa lista pública de personas que no hacen nada. ¿Será verdad que después de tanto años (creo que los socialistas lo cuentan como quinquenios) cambiará el panorama político andaluz?
Vuelvo al tema. Pues lo que decía: yo tuve la enorme suerte de verlo en directo y comprobar que es capaz de hacer dos cosas a la vez. ¡Pero qué pedazo de presidente tenemos! Es tan habilidoso, que puede mentir y no sonrojarse. Que puede mentir y sonreír. Le echa la culpa del paro a los sistemas financieros extranjeros y no se le cae la cara de la vergüenza. Puede, incluso, asegurar que el 83 por ciento del millón de personas paradas que hay en Andalucía tiene protección social (cómo no se refiera a lo de los condones gratuitos…)  Puede asegurar, esto es lo que más me sorprendió, que se siente responsable de todos y cada uno de los parados que hay en este país sin inmutarse. Ni pestañeó. Este tío es mi héroe.
Volvió, al más puro estilo de González, a comprar los votos de las gentes del campo andaluz. ¿Se acuerdan del P.E.R.? Pues sigue funcionando. Pero con Rodríguez, mejorado. Los jornaleros, que se desloman a diario en su trabajo, necesitaban 35 “peonás” para poder recibir el subsidio. Ahora, con eso de las lluvias, el presidente de los españoles lo ha rebajado por decreto Ley a sólo 20. Me parece muy bien por ellos, pero de lo que no cabe ninguna duda es que esto es una compra de votos. Tan acojonaíto está el marido de Sonsoles que viene a la tierra de los “aceituneros altivos” a comprar los sufragios que les faltan.
Aseguro muchas más cosas a las que ya no les presté atención. No sé si fue porque el cocido estaba erre que erre o porque sentí vergüenza, esa que él no tiene, por lo que decía.
Creo que fue el cocido…
Ah, se me olvidaba, habló de que ha cumplido con la deuda histórica.

09 marzo 2010

Vuelvo a la carga

Este pequeño post es únicamente para decir que, desde ya, retomo la escritura tras un paréntesis inesperado por culpa del ordenador. Parece excusa, pero no, es la verdad. 
¡Que a nadie se le ocurra comprar un Packard Bell! Sería, directamente, un corto camino al estrellato...
Ah, ya puestos a publicitar sin cobrar: ¡Gracias a El Corte Inglés!
PD: No sé si transcribir mi odisea con esta marca de ordenadores o escanear lo escrito. A partir del jueves lo veremos.